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TODOS SOMOS PEATONES

03/02/2018 La Vanguardia EDITORIAL A lo largo de las dos últimas semanas, La Vanguardia ha publicado en su sección Vivir ...

domingo, 20 de mayo de 2018

EL ARTE DE CAMINAR

Presentación de El arte de caminar, el nuevo monográfico en papel de Altaïr Magazine.

Caminar es la primera forma de viajar, de ir más lejos. Caminamos (y tropezamos) en el campo y en la ciudad; entre montañas y en los llanos; por Colombia, Escocia, Guatemala, Japón, Perú o Galicia; por Londres, Tokio, Nueva York y Bombay. Caminar es preguntar sin esperar respuesta, es huir de nuestra sombra en una búsqueda incierta al ritmo del camino y entre signos de interrogación.

En estas páginas nos embarcamos en ese «viaje a escala humana», que nos permite redescubrir territorios desde los caminos: el antiguo Tokaido japonés, el Muro de Adriano en el norte de Inglaterra, la Petite Ceinture parisina, las corredoiras gallegas... También comprender las emociones e ideas de los peregrinos religiosos de Ayacaba, en Perú, o cualquiera que haya salido a las calles para protestar con los pies. Y entender el paseo como desafío: el de todas las mujeres castigadas por ejercer la más simple de las libertades, la de caminar por su ciudad.

Caminar como acto de libertad, de pensamiento, de creación.

Un nuevo número temático de Altaïr Magazine con textos de Jordi Brescó, Jorge Carrión, Eva Cid, Pau Faus, Esteban Feune de Colombi, Carolina Gamazo Aramendíal, Anna María Iglesia, Ander Izagirre, Pedro Montesinos, Ruth Pérez de Anucita, Gloria Serrano, Pallavi Shrivastava, Rebecca Solnit, Jiro Taniguchi, Henry David Thoreau, David Torres, Mario Trigo, Jeremy Wood, Ralph Zapata Ruiz y Mariana Zuñiga.

https://www.altair.es/es/actividades/evento.php?codigo=328

viernes, 18 de mayo de 2018

BARCELONA La nueva Rambla del peatón empieza a tomar forma

El documento que da voz a ciudadanos, expertos y técnicos apuesta por un carril por sentido y dos metros más de acera central

El anteproyecto final estará listo en junio e incluirá la conexiones en plataforma única entre el Raval y el Gòtic

Patricia Castán
Barcelona - 
Domingo, 13/05/2018

Como en un parto en toda regla, casi nueve meses después de ser elegida para liderar el proyecto de transformación de la Rambla, la arquitecta y exconcejala Itziar González y su equipo están a punto de alumbrar los planes para el futuro eje con el que los barceloneses querrían reconciliarse.  En junio estará listo el anteproyecto consensuado tras un largo proceso de "cooperación" que fijará el cambio de rumbo de la Rambla del siglo XXI, definido esencialmente por la pacificación del tráfico –solo un carril por sentido y sin aparcamiento-, la ampliación de aceras central y laterales, la reordenación del espacio –se moverán algunos árboles, quioscos y terrazas y se desterrará mobiliario de servicios-, la conquista de nuevos usos culturales y la conexión con plataforma única entre varios cruces que conectan el Gòtic y el Raval.

Las líneas maestras definidas colectivamente ya están perfiladas en varios documentos colgados en la web municipal hace apenas unos días. Estas cuentan con la bendición de interlocutores importantes como la asociación de comerciantes y vecinos Amics de la Rambla y otras entidades, aunque desde algunos sectores afectados (la restauración o los quioscos) planteen algunas dudas.

Durante todo este tiempo y desde que el equipo interdisciplinar Km_Zero -de arquitectos a sociólogos- fuese escogido por concurso público, se ha trabajado sin pausa en una suerte de oficina abierta a la ciudadanía (Espai Cooperatiu Ciutadà Les Rambles) en el palacio de la Virreina hasta el pasado jueves. Desde entonces cualquier aportación debe hacerse online (desde www.decidim.barcelona o estrategies.kmzero@gmail.com). El embarazo no ha sido fácil, de hecho los documentos que acreditan los procesos cooperativos son tan densos casi como los cientos de folios que retratan con planos el territorio y las propuestas, y detallan criterios y objetivos en el ámbito de la reurbanización de la Rambla, la gestión de su afluencia, la dinamización comunitaria, y la gestión cultural y de equipamientos.


Un singular proceso cooperativo 

González y su equipo se han reunido con vecinos, empresarios, entidades sociales y culturales… En mesas con intereses enfrentados se ha convocado desde a invidentes o sintecho a guías turísticos y trabajadores de la Rambla que la pisan a diario. Se ha debatido con técnicos municipales, con profesionales de distintos perfiles, con los llamados ciudadanos ‘expertos’, con voces el territorio… un crisol de voces para la calle más visitada de la ciudad que se vertebrarán en el proyecto final. 

Primero afloró un documento diagnósticoCanaletes, al que han seguido los documentos Miró-1 y Miró-2. La agenda planteada apunta a un anteproyecto final hacia el 19 de junio, aunque las distintas áreas del consistorio y los agentes implicados tendrán una propuesta previa a finales de mayo de cara a poder avanzar reajustes. El mismo grupo profesional desarrollará el proyecto ejecutivo que se debería traducir en obras (posiblemente en cuatro fases) a partir de final de año, tras licitarlas.

Los actuales documentos recogen este centrifugado de ideas y siguen criterios ya impuestos por el Pla Cor de la Rambla. No hay cabida a planteamientos inviables, sino que se plantean objetivos consensuados entre los todos los actores de la mano de Km_Zero, que elaborará las propuestas finales. Estos son algunos de los puntos destacados en lo que se refiere a su futura fisonomía:

1. Más espacio para caminar y menos tráfico

Un 90% de los desplazamientos en la Rambla son a pie, lo que avala la idea de pacificación reivindicada desde muchos frentes. La propuesta que se perfila consiste en ampliar el tramo central un metro a cada lado, justo por detrás de los alcorques de los árboles, ahora comprimidos. Eso implica que el tráfico se restringirá a un solo carril de 3,5 metros y que las pírricas aceras laterales se ampliarán a un mínimo de tres metros. En la actualidad en algunos puntos solo se alcanzan 1,81 metros de ancho y provocan auténticos embudos de paso. La idea que más suena es que el acceso de vehículos sea restringido, para servicios, transporte público y vecinos, aunque este punto está por concretar. Se considera esencial que sigan circulando buses, de barrio y de ciudad (algunos se desviarán), pero la nueva fisonomía de la calzada hará con toda probabilidad imposible la circulación de buses articulados. La velocidad se limitará a 20 km/h.

Esa mejora de la conectividad peatonal pasa también por ajustar el trazado superior e inferior de la Rambla para facilitar los cruces peatonales hacia Pelai, plaza de Catalunya, Drassanes y otros. La eliminación de plazas de aparcamiento se compensa con nuevas zonas de carga y descarga y también para acceder a los hoteles del eje, como había demandado su patronal. Y reorganizando las salidas de párkings.

2. Puentes del Gòtic al Raval

Esta es una de las reivindicaciones clave de Amics de la Rambla, que sienten que el paseo central ejerce de muralla entre barrios. La entidad reclamaba conectar con plataforma única (elevada por encima de la calzada como una acera continua) casi todos los cruces de calles con la Rambla, aunque lo más probable es que esto solo se implante en tres puntos, como son a la altura del Teatre Principal –vinculado también a caminos escolares-, y en el Pla de l’Òs. Estos espacios permiten también potenciar la fachada de algunos edificios históricos y dar mayor énfasis al atractivo cultural. Para dar uniformidad y continuidad a todo el ámbito se hará una renovación del pavimento (ahora muy dispar entre tramos y aceras laterales).

3. Despejar el paso de obstáculos

El trajín de viandantes y las limitaciones del espacio obligan a aliviar las zonas de paso al máximo. Se han contabilizado cientos de elementos (desde cajas de registro de servicios a mobiliario mal ubicado) que entorpecen el paso. Muchos están condenados a la extinción, aligerando y mejorando también las señales de tráfico y de información turística. Cualquier elemento que afecte a zonas de cruce peatonal o accesos al metro deberá ser retirado o reubicado. El arbolado en general se conserva y mimará, pero se plantea retirarlo o redistribuirlo en algunos puntos.

Esa reordenación del espacio afecta a iconos de la Rambla, como son sus variados quioscos. El reciente plan especial de la Rambla ya establece las reglas del juego al respecto, por lo que aquí la aportación se limita a apuntar cómo podrían recolocarse o redimensionarse. El consistorio ya determinó el rescate municipal (para su eliminación) de los puestos que antes ocupaban pajareros y que se reinventaron en diversas fórmulas comerciales, aunque el tema está en litigio y los afectados reivindican su puesto. En el proceso de estos meses son muchas las voces contrarias a su sobreocupación de espacio, pero en los estudios se plantea incluso recuperar su formato de 1997.

Y aunque no se cuestiona la continuidad de quioscos de prensa ni de flores, sí se pretende equilibrar la oferta de puestos. Los primeros tienen concesión hasta el 2030, pero una docena parecen demasiados si la oferta principal debe ser la prensa, ya que la evolución y demanda de la zona les ha llevado a virar más a los suvenires para ser rentables. Pensando en reducir su espacio, el documento provisional plantea volver al premiado diseño de 1972, más ligero, y que podría recuperarse bajo su estructura actual. No obstante, el colectivo es crítico con este planteamiento tras años de adecuación de los puestos para proteger su género de la lluvia, el viento y dotarlos de váter, alegan a este diario. Piden que en lugar de volver al pasado se piense en un diseño nuevo válido para el futuro. En el caso de las flores (se ha empezado a cerrar algún puesto), se defiende su esencia ramblista y se abre la puerta a potenciarla con actividad paralela (pedagógica) y a utilizar parte de su estructura para almacenaje y recogida de basuras.

Igualmente delicado es el asunto de las terrazas, que se quieren racionalizar. La voz del Gremi de Restauració o de los comerciantes y la de otros colectivos de usuarios difieren. Se planea reubicarlas en los espacios entre árboles, aprovechando la ampliación de aceras perimetrales, despejando así el paso en el centro. Algunas son marcadas en los planos como "problemáticas" porque crean obstáculos de paso en puntos estratégicos. El anteproyecto que se ultima no habla de reducción, pero las reivindicaciones de la patronal insisten en este punto de mantener la actividad económica.

4. Más uso ciudadano y menos parque temático

Se incluyen numerosas propuestas que afectan a la calidad de vida y combaten la actual dinámica de parque temático turístico. Hay medidas a medio concretar para regular los flujos turísticos, mejorar la programación cultural, frenar la gentrificación y recuperar residentes (apenas viven 120 vecinos en 149 fincas) así como para implantar mejoras a nivel de sostenibilidad tanto con los materiales utilizados en la reurbanización como con el diseño. 

El turismo, que ha devorado el espacio y alterado su dinámica económica, es clave en la reformulación de la Rambla. El proyecto contempla ordenar los itinerarios guiados, los grupos y los puntos de afluencia masiva y de parada de vehículos turísticos. Para reconquistar espacio vecinal, se desplegarán más espacios de uso ciudadano (desde propuestas culturales como un eventual cine a equipamientos con una funciónsocial en edificios históricos  infrautilizados), se mejorará el sistema de recogida de residuos y se pretende reforzar la diversidad comercial. Y un reto: declarar la Rambla como un espacio de experimentacion de turismo cooperativo y sostenible.  

miércoles, 16 de mayo de 2018

¿QUÉ PINTA TENDRÍA UNA CIUDAD REALMENTE ACCESIBLE?

Most cities are utterly unfriendly to people with disabilities – but with almost one billion estimated to be urban-dwellers by 2050, a few cities are undergoing a remarkable shift

by 

To David Meere, a visually impaired man from Melbourne, among the various obstacles to life in cities is another that is less frequently discussed: fear.


“The fear of not being able to navigate busy, cluttered and visually oriented environments is a major barrier to participation in normal life,” says Meere, 52, “be that going to the shops, going for a walk in the park, going to work, looking for work, or simply socialising.”


That’s what makes an innovative project at the city’s Southern Cross train station so important to him. A new “beacon navigation system” sends audio cues to users via their smartphones, providing directions, flagging escalator outages and otherwise transforming what previously a “no-go” area for Meere.

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“I no longer have to hope there’s a willing bystander or a capable staff member to provide direct assistance,” he says. “And on a very personal and powerful level it allows me to use this major transport hub in one of Australia’s largest cities with certainty and independence as a parent with small children. It’s a real game-changer.”

Meere is just one of the hundreds of millions of people with disabilities who live in cities around the world. By 2050, they will number an estimated 940 million people, or 15% of what will be roughly 6.25 billion total urban dwellers, lending an urgency to the UN’s declaration that poor accessibility“presents a major challenge”.

For the physically disabled, barriers can range from blocked wheelchair ramps, to buildings without lifts, to inaccessible toilets, to shops without step-free access. Meanwhile, for learning disabled people or those on the autistic spectrum, the cluttered and hectic metropolitan environment can be a sensory minefield.


Although the Convention on the Rights of Persons with Disabilities and laws such as the Americans with Disabilities Act, Britain’s Equality Act and Australia’s Disability Discrimination Act aim to boost rights and access, the reality on the ground can be very different, as Guardian Cities readers recently reported.

And yet, cities benefit from accessibility. One World Health Organisation study described how, like Meere, disabled people are less likely to socialise or work without accessible transport. Cities also miss out on economic gains: in the UK the “purple pound” is worth £212bn, and the accessible-tourism market an estimated £12bn.

Some cities, however, are leading the way.

Seattle: a sidewalk mapping app

Mapping apps make navigating cities a doddle for most people – but their lack of detail on ramps and dropped kerbs mean they don’t always work well for people with a physical disability.


Take the hilly city of Seattle, where several neighbourhoods have no pavements at all, and many streets have a slope grade (or tilt) of 10% or even 20%.

The University of Washington’s Taskar Center for Accessible Technology has a solution: a map-based app allowing pedestrians with limited mobility to plan accessible routes. AccessMap enables users to enter a destination, and receive suggested routes depending on customised settings, such as limiting uphill or downhill inclines. The image above shows Seattle streets coloured by incline: green means flat; red means a slope of 10% or above.

For example, while Google Maps sends pedestrians from University Street station to City Hall via Seneca Street, with its steep 10% grade, AccessMap sends them via Pike Street instead – a slope of less than 2%.

OpenSidewalks is crowdsourcing information such as pavement width and kerb drop-downs


It also supplements data from Seattle’s Department of Transportation and the US Geological Survey with information from mapathon events. Now the Taskar Centre’s related OpenSidewalks project is taking it further by crowdsourcing extra information, such as pavement width and the location of handrails.

Singapore: universal design

By 2030, one in five Singaporeans will be over 60, with this “silver tsunami” driving awareness of ageing and disability. The city may not historically be known for inclusive practices, but has recently won praise from the UN for its accessible “user-friendly built environment”

The Universal Design principles drawn up by Singapore’s Building Construction Authority have encouraged accessibility in new developments since its launch in 2007.

CapitaGreen, in the central business district, is a 40-storey office block that has won a host of UD awards. Completed in 2014 at a cost of S$1.3bn (£700m), the Toyo Ito-designed structure features column-free spaces and a low concierge counter to help disabled people move around the building more easily.


Lift doors stay open longer, handrails flank both sides of staircases, and the chairs have grab handles. A hearing induction loop enables clearer communication for those using hearing aids, while Braille directions, tactile guidance and easy-to-read pictographs help the visually impaired. Routes into the office from underground pedestrian walkways and two Mass Rapid Transit (MRT) stations are barrier-free.

Singapore’s MRT has also been working to improve accessibility over the past decade. The 30-year-old nework has been getting more lifts, wider gates and tactile guidance, and more than 80% of the 138 stations have at least two barrier-free routes.

The title of world’s most accessible metro system, however, probably goes to Washington, DC. All 91 subway stations are fully accessible, along with its rail carriages and the entire bus fleet.

Sonoma: autism-friendly design

People with autism can be hypersensitive to sound, light and movement, and become overwhelmed by noisy, cluttered or crowded spaces. Sweetwater Spectrum, a $6.8m supported-housing project in Sonoma, California, aims to address this.

The site, which opened in 2013, includes four 4-bed homes for 16 young adults, a community centre, therapy pools and an urban farm – all designed by Leddy Maytum Stacy Architects according to autism-specific principles recommended by Arizona State University to promote a sense of calm.


Along with simple, clear lines, the homes are designed so residents can clearly see spaces across thresholds. Noise is kept to a minimum thanks to quiet heating and ventilation systems and thoughtful design, such as locating the laundry room away from the bedrooms. Fittings and decor reduce sensory stimulation and clutter, with muted colours, neutral tones and recessed or natural light.

Korsør: sport for all

The Musholm sports, holiday and conference complex in Korsør has won numerous awards, most recently from the International Olympic Committee and the International Paralympic Committee, for its 2015 redesign of the basic 1998 site.


At the centre of the venue, owned by the Danish Muscular Dystrophy Foundation, is a vast, circular sports hall, with an aerial ropeway and climbing wall for wheelchair users and an integrated pulley system. Outside, a 100m ramp spirals up from the base of the hall to a sky lounge. (The ramp can also be used as a wheelchair racing track.)

The 24 hotel rooms each have ceiling hoists, electronic curtains, beds that can be automatically raised or reclined, adjustable height sinks and accessible toilets. By the waterside, a private bathing jetty is wide enough for wheelchairs and accessible via a ramp.


“Accessibility must be felt but not seen,” says foundation director Henrik Ib Jørgensen. Musholm, which cost €14.5m (£12.9m) to build, is run as a social enterprise. “Lack of accessibility, other people’s assumptions, body ideals and a lack self confidence among people with disabilities are often the biggest barriers for diversity,” he adds. “We wanted to create a place where there is space for differences.”

Denmark is also home to what is widely regarded as the world’s most accessible office building. The House of Disabled People’s Organisations in the Copenhagen suburb of Taastrup is the shared headquarters of some 30 different disability groups. Built in 2012 for 178m krone (£21m), the Universal Design includes drive-through lifts so wheelchair users don’t have to turn around, and small, tactile knobs on railings so blind people can easily tell which floor they are on.

Chester: an accessible historic city

Chester in north-west England is renowned for its two-mile circuit of Roman, Saxon and Medieval walls and its elevated walkways, called Rows. But the city’s historic status belies its role as an accessibility champion: last year it became the first British city to win the European commission’s Access City award.


The Rows are accessible with ramps, a lift and an escalator, while the council’s 15-year regeneration strategy prioritises accessibility in new developments.

Take the £300m Northgate shopping and leisure development, to be completed by 2021. The site will include accessible stores, restaurants, housing and a 157-room hotel including eight accessible rooms with ceiling hoists. The hotel will include a changing places facility for people with complex or multiple and profound disabilities. (Unlike standard accessible toilets, these include a height-adjustable changing bench, adjustable sink, a toilet designed for assisted use and hoist.) Chester already has six such changing places facilities, including one at the recently opened bus interchange, and more are planned around the city.

The Storyhouse cultural centre has flexible seating, audio loops and accessible backstage changing rooms


The accessible design of Chester’s year-old cultural centre, Storyhouse, was created after feedback from disability groups and the council’s access team. The £37m theatre, cinema and library complex has seven accessible toilets, a changing places facility, flexible seating for groups of disabled theatre-goers, audio description and hearing loops. Backstage, there is an accessible toilet, accessible changing rooms and lift.

Melbourne: Bluetooth audio cues

As David Meere discovered, in Melbourne, Australia, an eight-month pilot scheme is currently transforming how visually impaired people navigate public space. The project at Southern Cross station rail terminal uses Bluetooth and free GPS smartphone app BlindSquare to create a beacon navigation system.

Users receive audio cues via their smartphones, providing directions or real time information about issues such as escalator outages. Outside, the app provides real time directional information; inside, where GPS is unreliable, 20 wireless Bluetooth beacons means users still receive information. Audio cues include advice such as: “Approaching three escalators on left, followed by a set of doors – the doors on the left are automated.”

'I feel like a second-class citizen': readers on navigating cities with a disability

The trial is led by the charity Guide Dogs Victoria, which plans to install similar systems at Melbourne Zoo, Albert Park (home to the Australian Grand Prix) and the Docklands area.

“In many situations, the person with low vision and blindness will have greater knowledge than the sighted person,” says Alastair Stott of Guide Dogs Victoria. “It’s a complete role reversal.”

Saba Salman is editor of Made Possible, essays on success by people with learning disabilities

https://www.theguardian.com/cities/2018/feb/14/what-disability-accessible-city-look-like?CMP=twt_gu